Hazte con el libro

11.2.16

Sevilla rectifica y cumple con la ley de accesibilidad en la zona azul



Hace siete meses publicaba una entrada en el blog de Alicia donde denunciaba que Sevilla no cumplía con la normativa vigente sobre Accesibilidad. 

Concretamente en Sevilla a las personas con movilidad reducida se les cobraba la zona azul. La normativa dice claramente que los vehículos debidamente acreditados no tiene que pagar la zona azul.

A mí, el incumplimiento del ayuntamiento me costó una multa, que en ese momento no recurrí porque no tenía esa información.

Tengo que decir que me he enterado y confirmado con el Ayuntamiento de Sevilla a traves de Twitter que efectivamente:

A partir de ahora, en Sevilla, las PMR están exentas de abonar la zona azul si su vehículo está debidamente acreditado. 

Es un logro. Igual que denuncié en mi espacio la situación, quiero decir que el Ayuntamiento de Sevilla ha rectificado.

Cierro la petición en Change.org que inicié aunque no logré muchas firmas. Sé que otras personas han escrito al Defensor del Pueblo Andaluz, como yo misma hice.

¡Por fin!

27.1.16

¿Por qué columpiarse es bueno para los trastornos motores?

 

¿Por qué hay que poner columpios para niños con discapacidad motórica?


Ultimamente hay una gran iniciativa para que los parques cuenten con columpios para niños con discapacidad. Además del esfuerzo que hay que hacer para su inclusión y que se puedan divertir como el resto de niños, columpiarse es beneficioso para el desarrollo neurológico.

Pero ¿qué estimula exactamente?: el sistema vestibular. Este se encarga del equilibrio y el control espacial. Precisamente son dos grandes áreas afectadas en la parálisis cerebral.

La estimulación del sistema vestibular lanza mensajes directamente al cerebelo, y este se encarga de organizar el movimiento y de integrar lo que se recibe a través de los órganos sensoriales, entre otras muchas cosas.

Recordad que la estimulación, en los niños con parálisis, significa una "llamada" frecuente a esa parte del cerebro que parece que no responde.  

Exponerlos a esa estimulación puede hacer, aunque no siempre hay garantías, que el cerebro empiece a "decirnos algo".

Es por esto que si tienes un bebé con parálisis cerebral, te hagas con un columpio para casa. Existen muchos modelos y económicos. Prueba los que veas más seguros, que tengan correas y sobre todo, siempre tienes que vigilar a tu bebé. También puedes llevarlo al parque y usar los columpios para bebés siempre que se sostenga un poquito. ¡No tengas miedo!




Alicia tiene en casa instalado uno que de los que se ponen en el marco de la puerta. La columpiamos y también giramos sobre ella misma para después soltarla lentamente y gire. ¡Se divierte mucho!



Ten en cuenta que la terapia para los niños, antes que terapia, debe ser un juego. Debe ser divertido. En el momento en el que lloren o se enfaden, cambia de actividad. No hagas algo forzosamente, si no, sólo conseguirás frustración tanto para ellos como para ti.

Ante todo, si tienes un hijo con problemas motóricos o sensoriales, debes ser tú el que evalúes a los estímulos que le pueden venir bien, pero no te autolimites. Ve probando y si hay cosas nuevas que le gustan, ambientes diferentes, eso le estará ayudando a progresar, aunque sean mini progresos. Para ellos es un logro.

Incluso una excursión a otra ciudad puede ser un estímulo para ellos. Y sobre todo, una oportunidad de vivir cosas nuevas y bonitas para ti.





24.1.16

Emoción y discapacidad



Hoy hablaba con una amiga sobre discapacidad. Ella ha empezado a trabajar con personas con diversidad funcional y lo que le abruma no es precisamente la enfermedad asociada, sino al ambiente que le rodea, ella me decía que había un ambiente de dureza, minimizando sus problemas más personales. Esto que me contaba, yo también lo comparto, lo he visto en otros entornos y lugares.

Lo que voy a contar no es nada científico ni está contrastado, sólo son mis impresiones que he compartido con mi amiga, así que si tú estás de acuerdo, seguramente será casualidad.

La deshumanización de las personas. 


Yo soy psicóloga y terapeuta gestalt, con esta última formación me dado cuenta de que nos educan para olvidarnos de nosotros, nos educan muy bien para ser una pieza más del engranaje social y que nos amoldemos ahí. Siempre he sido una incorformista, y ahora, he pasado a ser una inconformista respetuosa: yo haré lo que quiera, los demás también, y no pasa nada.

Sin embargo, ahora me doy cuenta de las cadenas que el otro va arrastrando, y aunque no soy quien para decir nada, no puedo evitar escuchar su tintineo. Las personas vamos escondiendo las emociones: me enfado con alguien y no digo nada para que no haya conflicto; estoy triste pero digo que estoy bien; tengo ansiedad pero sigo como si nada... Opino que las personas con discapacidad también hacen lo mismo, y se les censura sus emociones, como si fueran menos importantes, infantilizándoles tratándoles de forma paternalista.



Respetando las emociones del otro.


Yo observo a mi hija, ella no puede hablar como otros niños, ya con la edad que tiene debería estar diciendo cosas, pero no, su dicción sólo llega a sonidos guturales. ¿Eso quiere decir que yo no la entienda? Para nada, yo la entiendo perfectamente, y ella se expresa a su manera. No le tengo miedo a sus rabietas ni enfados, claro, con las risotadas todos estamos encantados, pero ¿qué pasa cuando se pone a patalear enfurecida?

No, no me lanzo a decirle "no te enfades" -bueno, a veces se me escapa, pero rectifico- o "estate quieta", ni siquiera intento que se tranquilice en ese momento porque solamente aumentaría su frustración. La mayoría de las veces ocurre en casa, en su colchoneta, así que si se enfada, cojín que le planto bajo las piernas y brazos para que no se haga daño, me quedo a su lado, la acompaño...

Y cuando del enfado pasa al llanto, la acojo en mis brazos, sosteniendo el llanto. La dejo llorar... ¡¡¡dios mio!!! ¿¿la dejas llorar?? Sí, pero no abandonada, sino acompañada, busco su mirada, respiro con ella... y no tengo una respuesta científica para esto, pero se va calmando. Desde el respeto tengo la capacidad de no desesperar con su llanto. No es que sea insensible, lo sostengo.

Creo que respetar las emociones del otro es darle su lugar en el mundo, reconocerle. ¿Por qué nos encanta escuchar la risa y sin embargo hacemos lo que podemos para sacar al otro del llanto? ¿Y si llora por una razón, un duelo quizá? No soportamos el dolor propio ni ajeno, y lo evitamos. Lo ignoramos porque no podemos sostener esa emoción.Y esto ocurre también en otras facetas de la vida, como cuando yo sufrí un aborto espontáneo; me sentí abandonada. El personal del hospital era incapaz de mirar mis ojos llenos de lágrimas. Pero esto lo tenéis en esta otra entrada de mi otro blog.

Si no atendemos esto, ¿qué ocurrirá cuando estas personas con diversidad funcional alcancen la adolescencia? Con todo su cuerpo revuelto por las hormonas... a veces tan enfadados e incomprendidos. ¿No se les va a dejar expresar eso? O cuando despunte su sexualidad, ¿qué va a ocurrir? O si han sido abusados o agredidos, ¿qué hacemos con esa rabia? 

Sabemos que condicionar a estos niños es eficaz para el aprendizaje, pero aunque tengan una discapacidad psíquica y/o física, no podemos obviar que sus emociones básicas están ahí, y debemos buscar una forma adecuada para que las expresen.  La música, el movimiento, los gritos, las muecas, son una forma amena y sencilla de sacar lo que tenemos dentro.


Si te ha gustado...


22.1.16

¿Cómo conseguir una tarjeta de minusválido, usarla y que no te multen?

Nada mejor que un video con una mini dosis de ironía para explicaros la forma más rápida de tener una tarjetita de estas y ya podéis aparcar en esas plazas Vips.

¿Cómo conseguir una placa azul para aparcar en plaza de minusválidos?


 




3.1.16

¿Plazas de minusválidos o zonas VIP?

Plaza de minusválidos o plazas VIPs


Esta tarde me ha pasado algo surrealista... o quizá es que yo soy ignorante o muy ingenua. Todo ha empezado cuando hemos decidido ir a un centro comercial de la zona: Metromar; y claro, no he sido la única que he tenido esa idea. Medio Aljarafe había hecho el mismo plan.

El parking estaba atestado de gente y ha sido difícil encontrar aparcamiento, estaban todas las plazas ocupadas, incluídas las de minusválidos. En ese momento me pongo a mirar y de cada 5 coches, 4 no tenía la placa de los que estaban en dichas plazas.

Mi indignación iba por segundos en aumentos... total, que al final vemos un sitio a lo lejos y cuando llegamos, estaba aparcando alguien que no tenía placa. Me he bajado del coche y le he dicho que si no tenía placa, ahí no podía aparcar. Me dice esa persona que es que llega tarde a trabajar, y le he contestado: a mí me da igual. Ha quitado el coche y hemos aparcado... ni corta ni perezosa llamo a la policía local y les cuento lo que estaba pasando.

La respuesta ha sido la siguiente: "Señora, el centro comercial es una propiedad privada y no podemos entrar ni sancionar por un uso indebido de las plazas de minusválidos"


EN ESE MOMENTO ME HE QUEDADO DE PIEDRA. ¡¿COMO?! Mi hija tiene una minusvalía motórica y ¿resulta que tiene su placa para que sus padres podamos trasladarla con facilidades y resulta que en los centros comerciales las plazas son zonas VIP?

Entonces esas plazas en los centros comerciales son un brindis al sol, una estafa... no garantiza ningún derecho a las personas con movilidad reducida. ¿Para qué están? Seguramente incluso habrá normativas para que en la construcción del centro comercial se tengan que poner, pero ¿¿para qué si cualquiera puede usarlas?? [[Posteriores informaciones me han aclarado que la información que me facilitaron por teléfono la policía local es errónea. Las plazas de minusválidos tienen validez también en centros comerciales, aunque sean zonas privadas]]

Me ha dado mucha rabia, porque sólo las personas que tenemos estas dificultades sabemos lo valiosas que son estas zonas. No son capricho.

Lo que sí está claro es que el centro comercial Metromar NO hace nada para disuadir a los conductores incívicos de esta práctica, sé que en los parking de las universidades, por ejemplo, te ponen una pegatina roja y bien grande en el cristal parabrisas del coche cuando estaciones en un mal sitio. No pueden llamar a la grúa, no pueden multar, pero sí jorobar a los conductores listillos, porque eso es lo que son.

Desde luego, esto de las plazas de minusválidos es increíble. La gente cree que tener una placa de minusvalía azul es un lujo, pues no señores. El día que cada uno de los listillos tengan un hijo o hija con parálisis cerebral -o alguna otra discapacidad-, pues entonces lo podrán usar. Mientras tanto, están cometiendo una una falta de civismo muy grave.

Con la ley en la mano, señores, tienen barra libre para aparcar en las plazas de minusválidos de los centros comerciales porque ¡son propiedad privada! y allí la policía ni se acercará. ¡Felicidades!

Esto es todo. Gracias por leerme, si os parece interesante, difundidlo, creo que merece la pena que se sepa la impunidad de este vecío legal.    


Las plazas de minusválidos no tienen validez en los centros comerciales. 

Cualquiera puede aparcar en una plaza de minusválido de un centro comercial. 

Los derechos de las personas con movilidad reducida no existen en el centro comercial.